viernes, 16 de junio de 2017

¿Por qué no sale a la palestra parlamentaria Diego Cañamero?

¿Por sus tropezones lingüisticos quizás? ¿Por eso nada más? Creemos que sí.


Cañamero es un campesino que, siendo niño, apenas acudió a la escuela porque tenia que trabajar en el campo para comer. No pudo, pues, formarse y pese a ello dice grandes verdades que otros adornan con verbo elocuente para ocultarlas. 

En el Parlamento, Diego sólo ha tenido, que sepamos, "detalles gráficos" como mostrar al enemigo camisetas reivindicativas y poco más. No decimos que ello esté mal pero ¿para eso lo han dejado?

Vemos a Diego fuera de sitio, como un pez fuera del agua, de su agua, "¿qué pinto yo aquí?", parece preguntarse en muchas ocasiones. Basta con mirar su rostro.

¿Qué ocurre, entonces?. Que el Congreso de los diputados es exclusivo para élites universitarias, empresarios, ladrones de guante blanco y raleas similares, en consecuencia él no puede hablar para que el grupo donde está integrado "quede bien"? La imagen cuenta mucho en el sistema burgués. Pero que mucho.

Añoranza de parlamentos obreros como el cubano donde abundan artesanos, campesinos, plomeros y electricistas. Claro que en Cuba, cualquier campesino aislado en la montaña tiene mil veces mejor oratoria y nivel que la de muchos universitarios españoles que no saben ni donde está el río Sil.

2 comentarios:

Anónimo dijo...


Eso es para que no digan que la democracia no funciona............. y si el tipo no dice nada es que no tiene nada que decir.

Julio Tuñón dijo...

Grandes parlamentos,efectivamente como el cubano,Venezolano, y que decir de la Duma rusa soviética. Quién sabe de verdad es la clase obrera y campesina, que son los que maman dia a dia las hostias de la injustícia social implantada por el capitalismo, la diferencia está en que los parlamentarios de turno son los que preñan el sistema y cierran el paso a la voz obrera.